
Hay instantes en que por la mente
no aparece absolutamente nada,
absolutamente nada
un instante de dicha
en que lo real se hace fondo
y desaparece la angustia,
lo simbólico
la mente agradece ese instante
descansa serena
en paz
sólo por ese instante
no sufre
el tiempo no pasa
la identidad no pesa
la voluntad se pisa
y el cuerpo se posa